Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 18 de enero de 2008

Pelea ante el cuerpo presente

¿Se imaginan ustedes la escena del enfermo en la cama, sus familiares oliendo a cadáver y, las horas antes a su fallecimiento, la habitación convertida en un cuadrilátero donde los que se presupone que le van a llorar en el funeral, convencidos de su inminente final, se dan de puños luchando por su herencia?.

¿Adivinan donde reside el enfermo?



¿Les suena la calle Genova de Madrid?
¿Una con muchas muchas gaviotas?

¿Que qué gaviotas?
¡Las del PPidiotas!