Actualmente 97 Estados han abolido la pena de muerte para todos los crímenes. Otros ocho la han abolido solamente para crímenes de derecho común y 35 estados respetan una moratoria sobre las ejecuciones desde hace al menos diez años. No obstante, aún quedan 58 estados y territorios donde se aplica la pena de muerte.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..