Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 29 de junio de 2013

De "El Lute" al "Bar Cenas"



Aunque la foto nos haga sonreir, no vale el símil, 

Ni Bárcenas ha pasado hambre nunca ni Aznar ni Rajoy le han atrapado.

Es más, hubieran querido que no le trincaran. 

Estos no serían los guardias sino el resto de la banda.

Por otra parte,

¿No creen ustedes que con estos guardias
este cabrón se escapará mas pronto que tarde del trullo?