Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga. Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump, que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles . Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos. No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
domingo, 9 de junio de 2013
A 40 de mayo y sin poder quitarnos el sayo
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"Dimite la Virgen de la Cueva". Declara: "Esto se me ha ido de las manos". Reír por no llorar .