Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 27 de junio de 2013

Texas, ejecuciones (asesinatos) y el derecho a abortar

La frase la dijo en el marco
de un debate sobre el aborto:


Así suelen comportarse quienes
hipócritamente
defienden a lo que ni ha nacido
antes que a conciudadanos de su entorno.