Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 26 de junio de 2013

La Corte Suprema de los EE UU ha determinado que la ley que prohibía el matrimonio entre personas del mismo sexo es inconstitucional ...

... lo que en la práctica abre las puertas
a la normalizaci
ón legal del pleno reconocimiento
de las uniones matrimoniales entre personas del mismo sexo.