Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 6 de diciembre de 2018

Unos hablan porque tienen algo que decir, y otros, porque tienen que decir algo.

Es de Platón. Pero nos la ha recordado Otegi hoy. Curioso. Le sale el tiro por la culata. El coordinador general de EHBildu ha cerrado un mitin tras una manifestación que ha recorrido hoy, día de la Constitución, las calles de Bilbao, convocada en favor de una república vasca, a la que se han lanzado continuos "vivas". La idea no es nueva y evidentemente hoy algo tenía que decir.

En su intervención, Otegi se ha referido a la aprobación de la Constitución: "Hace 40 años ocurrieron cosas extraordinarias en el Estado español: se acostaron fascistas y se levantaron demócratas. Los mismos perros con diferentes collares". Puede ser cierto. Incluso diría que es radicalmente cierto. Tan cierto como quien ahora pudiese decir que "hace pocos años ocurrieron cosas terribles en toda España, y fundamentalmente en Euskadi: se acostaron violentos y llenos de odio y se levantaron demócratas amantes de la paz y del diálogo". Que no nos venda motos que no funcionan.

Por último comentar que, según él, "este país se merece vivir en una república decente. Para él, el debate hoy es monarquía o república". Y en mi opinión, siendo un debate que no rehuyo, entiendo que en estos momentos el País tiene otras prioridades y otras preocupaciones más importantes que parece que no ve. Parece que desde los extremos apenas se dislumbra la realidad completa.