Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 16 de junio de 2019

Pactos a tres. En Madrid y en Sopelana. Nada que objetar, pero ...


Aquí aparece la imagen de dos conocidos representantes
de grupos políticos de derecha.
El tercero firma escondiéndose. Un sí tramposo, acobardado.

En Sopela son dos grupos políticos los que firman y acuerdan gobernar.
Nada que objetar. Pero les falta un voto.
Y el tercero, ha firmado con nocturnidad y ....