Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 21 de febrero de 2020

Los radicales islámico/católicos, profundamente antidemocráticos, insultantemente irrespetuosos, son iguales allí y aquí.


Hace algunos años nos rasgamos las vestiduras cuando vimos que templos y torres funerarias ubicadas en el desierto y que databan de hace más de 2.000 años habían sido destruidas con explosivos por yihadistas radicales porque creen que santuarios y estatuas son símbolos de idolatría y van contra su religión y su ideología.

Pues mucho más cerca de aquí, en Madrid, un alcalde ha mandado borrar los versos de Miguel Hernández. Los radicales islámico/católicos, profundamente antidemocráticos, insultantemente irrespetuosos, con una chulería gigantesca y un desprecio descomunal a lo diferente a ellos, son iguales allí y aquí.