Hemos vimos que la sociedad estadounidense votó contra las políticas que solo empobrecen.
Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites.
Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EEUU. Y ocurrirá pronto en España.
La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona.
Colaboremos en ello. Vota antifascismo. Vota progreso.

jueves, 9 de abril de 2020

Religiosidad o / y exhibicionismo.

Yo siempre he creído que las procesiones religiosas católicas del sur de Europa tienen mucha dosis de exhibicionismo personal y de grupo.

Que algunos de los que salen crean profundamente en lo que hacen, pues quizás, pero habría que recordarles que esas actividades deberían de ser más propias de la intimidad. Otros, creo, la mayoría de los que salen, creen lo "justo", o "na", pero como es tradición y conlleva mucha vida social, pues no puede faltar.

No hará falta recordar cómo todos los años nos ponen las imágenes de actores como Banderas disfrazándose de Ku-Ku.... por imperativo de la tradición secular. Un ejemplo más de lo relacionado que esta con la farándula, el teatro y el turismo en general.

Y encima, a los procesionistas habituales se suelen unir en muchos lugares, fuerzas del orden, miembros del ejército y cargos públicos de las corporaciones locales, algo esperpéntico en una sociedad laica.

Si es religiosidad, en casa o en sus templos, lo pueden hacer sin problemas, incluso podrían sentirse mas "conectados" con menos agentes externos que les despisten. Pero esa gente no busca eso. Busca que los demás se enteren de lo que están haciendo, de que valoren sus "sacrificios", los envidien y los aplaudan. Y eso, en una sociedad democrática donde los dioses y la religiosidad queda al margen del Estado, cada vez es, afortunadamente, menos probable.