Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 8 de abril de 2020

El confinamiento y el arco del triunfo de la derecha extrema.

La verdad es que dejan de sorprenderme estos líderes
 de la derecha extrema, tanto los de "casa",
como los internacionales.

Los líderes de Gran Bretaña, de EEUU, el de Brasil,
y algunos más qresponden a parámetros similares,
han reaccionado ante la epidemia como auténticos
necios, prepotentes e irresponsables.

Tanto Vox como el PP, en el Parlamento,
parecen más interesados en romper los acuerdos  
pactados por todos los partidos hasta ahora
y forzar situaciones sanitarias,
bajo excusas de patriotismo.

Su "juego" es peligrosísimo,
y el eco de sus actitudes en sus votantes
podría ser catastrófico.
Su responsabilidad puede llegar a ser penal.