Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 16 de abril de 2020

Atardecer hoy en Sope


(Si algún "Policía de Balcón", quiere llevarme a los tribunales
por presunta captación ilegal de imagen desde ubicación no acorde
a los parametros de confinamiento, que se relaje.
Está tomada desde una terraza de una vivienda del pueblo.)