Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 19 de abril de 2020

¡Fue idea mía, fue idea mía! ¿Son como niños? ¿O buscan razones para marcar diferencias?


Es llamativa la pelea politiquera por apuntarse una idea que se sabe va a ser bien recibida por la ciudadanía.
Empieza Urkullu diciendo que los niños tendrán que empezar a salir. y dice que lo va a llevar a la mesa de diálogo de hoy.
Va Sanchez y presenta su propuesta de que los niños puedan salir a partir del 27 y anuncia que lo comentará en la reunión de hoy.
Entonces el equipo del Lehendakari se mosquea porque Sanchez anuncia medidas sin consultar con ellos.
¿A qué juegan?
Menos buscar razones de desencuentro y más trabajar en común.