Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

lunes, 11 de mayo de 2020

A dos metros de distancia Máscaras Expresivas


Estos abuelitos que han muerto en el olvido, sin una mano a la que sujetarse, son los niños y niñas de la guerra y la posguerra que nacieron entre tanques y cartillas de racionamiento.

¡Nos enseñaron a vivir una humanidad que hemos enterrado en el olvido!

¡Es una lástima que esto del covid no nos haga más humanos!