Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

domingo, 3 de mayo de 2020

50 días, y los que nos quedan, aceptando la incertidumbre, la responsabilidad y la solidaridad.

JESSICA MARTÍN en.rtve.es/noticias/coronavirus-50-dias
Hoy cumplimos 50 días. El pasado 14 de marzo se decretó el estado de alarma en España y a los pocos días de un estricto confinamiento ya sabíamos lo que era tener nostalgia de la vida 'preCovid-19'. Parafraseando a Charles Dickens, "era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos".
Las pequeñas investigaciones sociológicas que se han empezado a hacer indican que hemos estado muy dispuestos a sacrificar fácilmente muchas libertades y a negarnos cosas que parecían muy centrales en el funcionamiento de cualquier democracia. 
Y ahora, tras 50 días de encierro, iniciamos ese "transitar" que va desde "la pasada normalidad" a la "nueva normalidad".
La desescalada tendrá tres puntos en común con el confinamiento del que venimos y uno de ellos, precisamente, es la tolerancia a la incertidumbre, tenga que ver con la salud, con la economía o con una gran duda social: “¿cuándo podremos volver a abrazar?”Los otros dos nexos con la etapa anterior los representan la responsabilidad y la solidaridad.