Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

martes, 19 de mayo de 2020

No es una manifa, es un alarde y una ostentación

blogs.publico.es/cristina-fallaras
La representación que lleva a cabo la gente de la banderita española y el descapotable no es una manifestación, es un alarde. La manifestación nace de la necesidad, el alarde nace del capricho. La manifestación es un acto político y lo de esa gente es un gesto de ostentación.

Quienes empezaron echándose a la madrileña calle Núñez de Balboa y ahora van apareciendo en otras calles de otras ciudades de España son una panda de adultos infantilizados por la riqueza y la extrema comodidad que llevan a cabo un imperdonable acto de frivolidad.

Me rebelo porque su gesto escupe sobre el dolor de millones de seres humanos, sobre el temblor de hombres, mujeres, niños, niñas, que miran al futuro como quien contempla el mar alejarse de la costa antes del tsunami.