Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 24 de mayo de 2020

Tres imágenes antifascistas de ayer.

En el letrero de la sanitaria se puede leer:
Las sanitarias curando, los fascistas contagiando.
El fascismo también es un virus.
Vuestras banderas no curan.